gIA Studio Lab
Guía · actualizada el 18 de octubre de 2026

Cómo armé un equipo de IA que trabaja en mis negocios

Los programadores hoy se tienen que reinventar: no es quedarse sin trabajo, es cobrar lo que vale programar con IA. Desde el 1 de septiembre, las IAs que trabajan en mis negocios hicieron 2.795 cambios en mis sistemas: la conciliación de los bancos, los sueldos, los aumentos de los alquileres por inflación, la web, el WhatsApp. No fue magia ni un solo programa: fue una forma de trabajar. Acá está entera, para que la copies.

Cambios de código2.795del 1/9 al 14/10, hechos con IA
Sesiones de IA en un día21cada una con su puesto (8 de octubre)
Especialistas7IAs que las demás llaman para revisar, investigar o escribir
Tareas programadas18creadas desde agosto; 5 siguen activas

Las 8 reglas

  1. Una constitución por proyecto

    Un archivo de texto que toda IA lee antes de empezar: qué estamos construyendo, quién decide qué, qué no se toca nunca. Es lo primero que escribo en cada proyecto, antes de la primera línea de código. Sin eso, cada IA arranca de cero y repite errores.

  2. Un puesto por IA, una carpeta por puesto

    Una se ocupa de la web, otra de los videos, otra de los bancos. Cada una escribe solo en su carpeta. Si dos tocan lo mismo, se pisan: me pasó.

  3. Un buzón para dejarse notas

    Si una IA necesita algo de otra, no se lo hace: le deja un archivo nuevo en una carpeta compartida, con fecha, de quién y para quién. La otra lo lee cuando arranca. Así nada se pierde.

  4. Lo técnico lo decide la IA; la plata, la marca y la gente, yo

    Si una IA me pregunta qué base de datos usar, me está pasando trabajo. Me pregunta solo lo que es mío, juntado en una lista, con dos a cuatro opciones, la que ella elegiría marcada y qué pasa con cada una.

  5. Una torre de control en el celular

    Una página privada donde veo lo que me toca hacer, las decisiones para tildar y el estado de cada proyecto. Trabajo desde el teléfono: tildo, y las IAs leen lo que tildé.

  6. Nada sale sin un revisor

    Antes de que algo llegue al público, otra IA lo revisa contra las reglas escritas: que no prometa lo que no es, que no invente datos, que respete las normas de cada red. Si el revisor no pudo correr, no sale.

  7. Sin evidencia, no está hecho

    Ninguna IA puede decir “funciona” sin mostrar la prueba: el número, la captura, la página en vivo respondiendo. Un “ya está” sin prueba es la mitad de los problemas.

  8. Cada idea queda anotada

    Tiro ideas todo el tiempo, en medio de cualquier charla. Cada una queda en un registro con número, fecha, mis palabras y qué sigue. Una idea no se borra: se marca hecha o descartada, con el porqué.

Lo que no se delega

  • Crear cuentas a mi nombre, escribir contraseñas o aceptar términos y condiciones: lo hago yo, la IA me deja los pasos listos.
  • Publicar en redes sin una persona presente: desde que el filtro de seguridad frenó una tarea programada que iba a subir un video sola, en redes siempre hay alguien adelante. Está bien que así sea.
  • Mandar mails o mensajes a gente real, mover plata o facturar: la IA lo prepara y yo doy el sí, cada vez.

Errores que cometí

  • Programé un video para que se publicara solo a las 19:30. Llegó la hora y el filtro de seguridad lo paró: no había nadie mirando. Salió más tarde, conmigo adelante.
  • Dos sesiones de IA estaban por publicar el mismo video la misma noche. La segunda contó las publicaciones antes del último clic, vio que ya estaba y frenó. Desde entonces, cada una tiene su horario.
  • Una IA escribió “147 personas vieron mi video”. La revisora lo frenó: eran 147 vistas de 131 cuentas, no personas.

La plantilla

Es la constitución de un equipo de IA, en un archivo de texto: quién decide qué, las reglas de oro, lo que no se toca y cómo se ordenan las carpetas. Copiala como el primer archivo de tu proyecto y cambiá lo que está entre corchetes.

Preguntas

¿Hace falta saber programar?

No para dirigir el equipo. Hace falta saber qué querés, decirlo claro y revisar los resultados. El código lo escribe la IA y otra IA lo revisa.

¿Qué herramienta usás?

Claude, de Anthropic, con el plan Max, desde la aplicación de escritorio. No es publicidad ni tengo relación con Anthropic: lo pago yo. Según su página de precios (octubre de 2026), el plan Max arranca en 100 dólares por mes, más impuestos.

¿Qué pasa cuando la IA se equivoca?

Se equivoca, y por eso existen los revisores y la regla de “sin evidencia no está hecho”. Los errores que encontramos los cuento en el laboratorio, con su lección.

¿Puedo usar la plantilla?

Sí, es libre. Es un archivo de texto: copialo como primer archivo de tu proyecto y cambiá lo que está entre corchetes.

¿Querés armar algo así en tu negocio? hola@giastudiolab.com (usamos tu mail solo para responderte; si querés que lo borremos, pedilo a esa misma dirección) · ¿Cómo va el experimento de hacer viral este laboratorio? El diario, día por día.